Mal día pues para manifestarse y salir a la calle a protestar contra la reforma laboral.
Después de la fiesta, los disfraces, la noche y las copas, es difícil levantarse pocas horas después de haber llegado a casa pensando en que al lado te puede tocar un tío con un megáfono o con una cacerola, pero es lo que hay. El domingo poscarnaval ha sido un éxito de participación y de protesta, si, pero faltaban claramente muchos de aquellos que salieron a la calle el 15M, se noto la ausencia de jóvenes cabreados con el sistema e indignados por la actual situación. Será que nos hemos criado muy fartos o será aquello de “noches de artista, mañanas de payaso” pero fue significativa a mi modo de ver esta ausencia, mucha gente en la calle pero poco futuro, puesto que los integrantes de esta sociedad, estudiantes y jóvenes en busca de su primer empleo son lo que debían de haber encabezado esta manifestación, por que el futuro es suyo y bien vale joderse un domingo y dormir menos para protestar contra el abuso y el atropello de derechos.


